Sacar RFC para empezar a trabajar

Algunos de mis conocidos me preguntan con cierta frecuencia, si existe una manera para sacar RFC, sin tener que salir de casa. La respuesta que yo les doy generalmente cuando plantean dicha pregunta es que el SAT permite inscribirse en línea, pero la mayoría de personas deben concluir el trámite de forma personal.

Las herramientas tecnológicas van cambiando con el paso del tiempo más rápido de lo que nos podemos imaginar. Por ejemplo, hace algunos años, para conectarse a Internet, la gente preferentemente debía tener en sus casas dos líneas telefónicas habilitadas. Una para usar el servicio de conexión a la web y la otra para realizar llamadas convencionales.

Sacar RFC para empezar a trabajar

Todo cambió con la llegada de la conexión ethernet, pues de ese modo se dejaron de utilizar los módems tradicionales. El ancho de banda creció y el enlace entre la computadora y el servidor se hizo más estable, permitiendo que se pudieran enviar mayor cantidad de datos en menos tiempo.

A donde quiero llegar es que el sacar RFC con homoclave es fundamental tanto para las empresas que están por crearse como para quienes quieren empezar a trabajar dentro de una empresa.

Al contar con el RFC con homoclave la persona se convierte de inmediato en un contribuyente activo, cuestión que lo obliga a pagar una cantidad por concepto de impuestos, dentro de un lapso determinado.

La instancia gubernamental que se encarga de la regulación de los procesos llevados a cabo por el SAT, es la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Algo que en ciertas ocasiones se pasa por alto, es que una vez que las autoridades han terminado de calcular el RFC, dicha clave no podrá ser modificada bajo ninguna circunstancia.

Dicho de otra manera, si el trabajador decide darse de baja, o sea, cancelar todos los roles fiscales que le fueron otorgados, ya sea por que sufrió una lesión o simplemente porque ha llegado el tiempo de su jubilación, debe notificarlo inmediatamente en la oficina tributaria que le corresponda.

Sin embargo, si esta persona decide volver a trabajar, no tendrá que registrarse de nuevo para obtener el RFC, pues su Clave interior le servirá hasta el resto de sus días.

Este fenómeno es mucho más palpable cuando una persona se decide a llevar a cabo el trámite de CURP, pues ese código tampoco sufre ninguna modificación.

Por otra parte, las empresas de menor tamaño, les piden a sus empleados que hagan lo necesario para completar el trámite de RFC, pues de otro modo no pueden añadirlos a la nómina.

No hay que olvidar que, en este modelo de negocio, el encargado de pagar los impuestos es el patrón, quien a su vez hace una deducción de un porcentaje de su salario a cada uno de sus empleados.

Del mismo modo que ocurre con los contribuyentes menores, el monto que deben desembolsar los patrones se calcula tomando como referencia el acta constitutiva de la organización, ya que en ella se especifica el rubro al que se dedican.

Por cierto, los asesores del SAT pueden decirte sin ningún costo si tú microempresa se encuentra en la categoría correcta o no.

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